¿Puedo lavar mi bici con jabón de trastes?
Poder, puedes. Deber, no deberías. El jabón de trastes está formulado para arrancar grasa de cocina a lo bruto: en tu bici arrastra también la grasa y el lubricante que SÍ necesitas, puede resecar sellos y gomas, y opaca acabados (los mate lo resienten primero). Para lavar bici se usa shampoo pH neutro: limpia sin desprotegerla.
La química del problema
El jabón de trastes tiene un solo trabajo: disolver grasa al máximo. En un sartén, perfecto. En una bicicleta, esa misma agresividad no distingue entre la mugre del camino y la grasa de tus baleros, el lubricante de tu cadena o la película que protege tu pintura. Lava "bien" en apariencia — y deja la bici química y mecánicamente desnuda.
Además, muchos jabones de cocina dejan residuos y sales que atraen humedad. En componentes de acero, eso es una invitación al óxido.
Cómo se lava en el lab
¿Cada cuánto debo lavar mi bicicleta?+
Depende de dónde ruedas: tras cada salida con lodo o lluvia, y cada 2–3 semanas si ruedas en seco. La transmisión agradece atención más seguida que el cuadro.
¿Puedo usar hidrolavadora?+
A presión baja y a distancia, sí. Nunca apuntes el chorro directo a baleros, masas, eje de centro o suspensión: el agua a presión se mete a los rodamientos y lava la grasa que los protege.
¿Qué hago si no tengo dónde lavar con agua?+
Existe el lavado en seco: limpiadores tipo cera que atrapan el polvo y pulen sin una gota de agua. Ideal para depa. En el lab lo hacemos con Bike Wax.